

|
1. Importancia de la financiación de la innovación
Las empresas innovadoras de base tecnológica han contribuido de manera significativa a la creación de nuevos puestos de trabajo en las industrias de alta intensidad de conocimiento. Pese al actual clima desfavorable, también se prevé en este sector un rápido crecimiento para el futuro, especialmente en Estados Unidos, ya que en Europa, a pesar de algunos casos de éxito alentadores, los problemas que subsisten en la financiación de empresas innovadoras son una de las causas del inferior rendimiento de la UE en los últimos dos decenios. Tanto la Comisión como los Estados miembros han reconocido que para mejorar la competitividad y los resultados económicos en Europa, las empresas europeas han de desarrollar al máximo su potencial de innovación y crear y utilizar tecnologías para nuevos productos, procesos y servicios.
La financiación de la innovación en este contexto se refiere a la financiación de empresas, especialmente de nueva creación, que desarrollen y comercialicen bienes y servicios que sean nuevos o basados en la ciencia, o bien contengan otros elementos innovadores. Tales empresas se localizan fundamentalmente en sectores como las tecnologías de la información, las ciencias de la vida, la industria del material sanitario y otros sectores de carácter científico.
Las empresas innovadoras también son importantes porque sus actividades empresariales repercuten en las demás empresas mediante cadenas de suministro y un efecto agrupador. Durante el período de expansión de 1999-2000 las empresas europeas más innovadoras incrementaron su empleo a un ritmo anual de casi el 25 %, superando con mucho al resto de las PYME. Aunque es evidente que este ritmo no se mantendrá en las circunstancias más difíciles imperantes, la innovación es el único factor que anuncia el crecimiento de una empresa.
Las empresas innovadoras de nueva creación dependen en gran medida del adecuado suministro de fondos en diversas fases de su evolución y con frecuencia tienen problemas para satisfacer todas sus necesidades de financiación. Normalmente para dicha financiación se debe recurrir al capital social y al endeudamiento, ya que ambas fuentes ocupan su lugar a lo largo de la vida de la empresa.
El suministro de capital-riesgo para financiar la innovación constituye una prioridad a nivel comunitario y de los Estados miembros, por lo que se han puesto en marcha diversas iniciativas para subsanar las carencias especialmente en la financiación mediante capital social en las fases iniciales. Se ha considerado menos necesaria (y menos interesante) una política específica sobre productos mixtos que consten de financiación mediante préstamo y mediante capital social; lo mismo sucede con los servicios asociados a dichos productos.
Por otra parte, la repercusión del entorno normativo puede constituir un obstáculo para los aspirantes a empresarios. Es lo que sucede especialmente con las normas sobre quiebras; ha de evitarse que los empresarios renuncien a buscar capital-riesgo de entrada por temor a quedar enredados en una normativa raconiana sobre quiebras.
2. Dificultades y necesidades específicas
Las empresas innovadoras de nueva creación se enfrentan a distintas dificultades específicas en la obtención de fondos, entre otras las siguientes:
(1) Los riesgos asociados en general a las nuevas tecnologías innovadoras. (2) La limitada oferta de capital social en las empresas innovadoras. (3) La falta de activos tangibles que sirvan de base a una garantía secundaria del préstamo.
(1) Los riesgos que entrañan las nuevas tecnologías constituyen un importante obstáculo a la concesión de préstamos comerciales. La financiación de las pequeñas y medianas empresas ya constituye de por sí un desafío para los bancos comerciales, incluso sin la complicación añadida de los riesgos que conllevan los productos y servicios de base tecnológica. Los bancos consideran que las empresas innovadoras que se proponen la explotación de I+D son empresas de «alto riesgo y alto rendimiento». Tales riesgos se deben a que las perspectivas de comercialización son inciertas y el ritmo de la evolución tecnológica crea al mismo tiempo nuevos competidores y nuevas oportunidades.
(2) Las empresas innovadoras de nueva creación suelen necesitar fondos que oscilan entre los 50 000 € y los 500 000 € para I+D, desarrollo de prototipos, puesta en marcha de proyectos piloto, ensayo de procesos de producción, estudios del mercado y capital circulante.
Durante el proceso de innovación se han de realizar gastos cuando aún no hay ingresos. Una sólida situación de capital social es decisiva para cubrir el vacío hasta que puedan obtenerse ingresos. Además es necesaria una fuerte proporción de capital social para obtener una financiación posterior mediante endeudamiento procedente de bancos comerciales.
(3) La financiación mediante endeudamiento de empresas innovadoras por parte de bancos comerciales suele basarse en una garantía secundaria tangible suficiente. Normalmente, los bancos no aceptan activos intangibles del tipo de la propiedad intelectual como garantía secundaria, aunque la propiedad intelectual a menudo constituye el principal activo de este tipo de empresas. Ello supone un dilema para las empresas innovadoras.
3. La financiación de las empresas innovadoras
3.1. Rasgos específicos de la financiación de la innovación
Los rasgos característicos de la financiación de la innovación son que numerosos proyectos de inversión corresponden a activos intangibles y que el éxito comercial de cualquier proyecto de innovación resulta muy incierto. Por otra parte, los empresarios han de presentar un plan de negocio que aborde la viabilidad técnica del proyecto y sus perspectivas en el mercado. La evaluación de proyectos innovadores constituye un importante reto para los inversores potenciales, pues han de evaluar los méritos del proyecto en comparación con las capacidades de sus competidores europeos y mundiales. Por otro lado, a medida que la complejidad técnica de los proyectos de innovación aumenta, la evaluación de los planes de negocio se hace más difícil.
Los activos intangibles no ofrecen garantía secundaria alguna (o bien ofrecen una garantía muy limitada) para los préstamos bancarios, de modo que con frecuencia el capital-riesgo es la mejor solución para la financiación de la innovación. Los préstamos sólo suelen constituir una parte de cualquier conjunto de financiación de la innovación, pero la disponibilidad de capital-riesgo también abre la puerta a los préstamos bancarios.
La resistencia de los bancos a financiar proyectos de innovación mediante préstamos puede explicarse también por el limitado número de expertos internos en tecnología que puedan evaluar los proyectos (especialmente en los pequeños bancos), por lo que muchas veces los bancos han de solicitar asesoramiento externo a expertos reconocidos internacionalmente.
Habida cuenta de las necesidades específicas de las empresas innovadoras, para la financiación de la innovación puede recurrirse a una serie de fuentes e instrumentos financieros. En determinadas fases de la evolución de las empresas innovadoras, el capital social o cuasisocial es decisivo para que las compañías innovadoras superen su difícil fase inicial, de liquidez insuficiente. En fases posteriores la financiación mediante endeudamiento más normal puede desempeñar un papel más importante. La utilización de la financiación «de entresuelo», en la que se combina la financiación mediante préstamo con el derecho a suscribir el capital social de la empresa cuando se pone en Bolsa, puede ser adecuado para cubrir una necesidad que no satisfaga únicamente ni la financiación mediante capital social ni la financiación mediante endeudamiento. La financiación de entresuelo resulta más cara para la empresa innovadora, ya que los suministradores del préstamo a la empresa corren un riesgo más elevado debido a su inferior posición frente a otros prestadores si quiebra la empresa.
3.2. Financiación de las distintas fases
En la fase inicial, la financiación de siembra y de arranque constituye la fuente más importante para el desarrollo de las empresas innovadoras. El suministro de capital social para la fase inicial por parte de inversores de capital-riesgo en Europa ha aumentado notablemente en los últimos 5 años, pasando de 444 millones € en 1996 a 6 662 millones € en 2000. Unas 4 700 empresas en fase inicial recibieron capital de inversión.
Por otra parte, los inversores informales de capital-riesgo (business angels) han contribuido a la oferta total de financiación de la fase inicial. A falta de datos y cifras concretas, se estima que el mercado informal de capital-riesgo suministra como mínimo tanto capital a las empresas innovadoras como los inversores oficiales en Europa. La financiación de siembra y de arranque también se hace en forma de participación inactiva en el capital social con condiciones fijas y derechos de inversor muy limitados, o de financiación mediante endeudamiento subordinada, que sirve de capital social en caso de incumplimiento.
En la fase de expansión es predominante en la financiación de la innovación la inversión directa en capital social. Mientras extienden su actividad y comercializan sus productos y servicios, las empresas innovadoras tienen dificultades para pagar sus préstamos mediante el pago regular del capital y los intereses. Por ello, las inversiones directas en capital social son la fuente más frecuente de financiación de las empresas innovadoras en esta fase de su evolución. También en este terreno se ha evolucionado mucho en Europa en los últimos 5 años, pues la oferta de capital de expansión ha crecido de 2 712 millones € en 1996 a 12 986 millones € en 2000.
Para las empresas que han lanzado sus productos y generan ingresos estables pueden resultar adecuados conjuntos de financiación a medida que abarquen productos mixtos de endeudamiento y capital social. Las entidades que ofrecen dichos productos son bancos comerciales y fondos de capital-riesgo, que apoyan a sus clientes hasta que su participación en la empresas se vende a terceros o salen cuando la empresa empieza a cotizar en Bolsa.
Dicho tipo de financiación a medida puede incluir períodos de carencia, tipos de interés flexibles y medidas complementarias de garantía de préstamo, públicas o de otro tipo, destinadas a distribuir los riesgos. La utilización de instrumentos financieros del tipo de los bonos de suscripción de títulos (warrants) se ha extendido mucho últimamente para la financiación de la innovación. Dichos bonos, que son opciones sobre valores con frecuencia asociados a productos de endeudamiento, se basan en la suposición de que el prestatario puede realizar beneficios ejerciendo las opciones después de la oferta pública inicial de la empresa.
3.3. Medidas de apoyo público
Pese a los progresos realizados para aumentar la oferta de la financiación de las fases iniciales, se mantiene el apoyo público a nivel europeo y de los Estados miembros con el fin de paliar la ausencia de capital social para las fases iniciales. El Fondo Europeo de Inversiones (FEI) se ha hecho cargo de las inversiones de capital-riesgo y la emisión de garantías para la financiación mediante endeudamiento y capital social en la UE. El FEI invierte en condiciones de mercado, es decir, en las mismas condiciones que otros inversores.
Su objetivo es ejercer de catalizador mediante el suministro de inversión inicial en fondos de capital-riesgo. También suministra capital de inversión suplementario a fondos que operan en el mercado, con lo que se permite que los fondos de capital-riesgo diversifiquen sus inversiones y riesgos asociados. La prioridad del fondo es la inversión en fondos centrados en las inversiones en las fases iniciales, a nivel regional en toda Europa o específicamente en el sector de la alta tecnología.
Los instrumentos de garantía fomentan la financiación mediante préstamo y capital social a empresas innovadoras asumiendo una parte de los riesgos. Además de invertir en sus propios fondos y en los del BEI, el FEI invierte en fondos de la Comisión mediante el plan de ayuda inicial del Mecanismo Europeo para la Tecnología y el mecanismo de garantía PYME, destinados a paliar la falta actual de financiación de las fases iniciales para empresas innovadoras y la falta de garantía secundaria que impide que los bancos concedan préstamos a estos clientes. Los Fondos Estructurales suministran inversiones en fondos de capital-riesgo, por ejemplo en Irlanda, Dinamarca, Italia y el Reino Unido.
El BEI puso en marcha la Iniciativa Innovación 2000 para contribuir a la estrategia de Lisboa para conseguir una Europa más innovadora y basada en el conocimiento. La iniciativa puede financiar proyectos de formación (incluido el aprendizaje electrónico), de tecnologías de la información y las comunicaciones, investigación y desarrollo, y difusión de la innovación.
A nivel de los Estados miembros, en los últimos diez años se ha desarrollado una serie de distintos planes e instrumentos, en algunos casos con notable éxito. Las medidas de apoyo público se centran en el reparto de los riesgos de la inversión con inversores privados y la oferta de financiación suplementaria a pequeñas empresas. Las medidas de apoyo público a la financiación de la innovación han de tener en cuenta cada vez más los limitados recursos presupuestarios, la creciente oferta privada de capital y las normas sobre ayudas estatales, más estrictas, que se están aplicando actualmente al sector del capital-riesgo.
4. Conclusiones
• Las empresas innovadoras dependen de la disponibilidad de financiación adecuada. Los riesgos asociados a la innovación apuntan a la financiación de la misma mediante capitalriesgo, al menos en la fase inicial.
• El sector europeo de capital-riesgo suele centrarse en la financiación de las fases posteriores, aunque hay notables diferencias entre los Estados miembros. En consecuencia, las empresas innovadoras de nueva creación han de afrontar problemas en diversos Estados miembros.
• No se suele disponer de financiación mediante endeudamiento, ya que los activos intangibles, como la propiedad intelectual, de máxima importancia para las empresas innovadoras, no pueden utilizarse como garantía secundaria para préstamos.
• Se está intentando abordar el problema mediante las distintas formas de apoyo público a la financiación de las fases iniciales. No obstante, debido a las limitaciones presupuestarias y a los límites de las ayudas estatales, los planes se orientan cada vez más a distribuir los riesgos en cooperación con el sector privado.
|